Ayuntamiento

Sede electrónica Portal de transparencia Alcalde y concejales Trámites y gestiones Perfil del contratante Urbanismo Teléfonos de interés Enlaces Contacto Asociaciones

Turismo

Situació geogràfica Història Economia Climatologia Flora i fauna Com arribar Què visitar Què fer Gastronomia Guía comercial Allotjaments i restauració Tourist Info Galeries fotogràfiques

<<< Volver al inicio

Marie Claire, SA - página 2

<<< Volver a Economía

La posguerra amenaza la fábrica

Cuando el conflicto acabó, la señora Francisca quedó en libertad y sus hijos volvieron a Vilafranca. No obstante, fue su madre quién quedó al frente de la fábrica hasta 1944, año a partir del qual Celestino y Luis se hicieron cargo de la empresa. Pero los años de la posguerra serán, para la empresa, tan duros como para el resto de villafranquinos El cierre del mercado al exterior y la grave situación económica por la necesidad de reconstrucción, sumieron al pueblo y también a la empresa en un largo letargo de quince años. Al frente de la empresa (su hermano Luis había marchado a vivir en Barcelona), Celestino tuvo que recurrir varias veces al estraperlo para poder abastecer la fábrica con materias primas. Pero este no era el único problema, los cortes de luz estaban a la orden del día y todavía se recuerdan ocasiones en las que la fábrica estuvo parada durante cinco días seguidos por falta de suministro. A parte, las dificultades para comunicarse a través del teléfono, pues podían pasar hasta tres horas desde que se pedía una conferencia a que té la concedían, tampoco ayudaban demasiado.

Mientras, situaciones parecidas se reproducían por toda la geografía española, en el resto del mundo surgían innovaciones a las que los españoles no tendríamos acceso hasta muchos años despues. Así, sólo un año después de que estallara la Guerra Civil, Wallace H. Carothers, descubrió una nueva fibra sintética: el nailon. Las trabajadoras de Du Pont, firma para la que trabajaba Carothers, fueron las primeras en probarse las medias confeccionadas con aquella fibra. En poco tiempo, se vendieron 64 millones de pares en los Estados Unidos. La aparición del nailon marcaba un hito para la historia de las medias. Pero para cuando Celestino quiso utilizar el nailon, la maquinaria de la fábrica había quedado obsoleta por los años de autarquía.

Fruto también de aquellas penurias, buena parte de la veintena de empresas que habían constituido el entramado industrial de Vilafranca habían desaparecido. Sólo la fábrica de Julio Monfort, que en la década de los 50 tenía medio millar de trabajadores, había mantenido todo su potencial. Esto, lamentablemente, duraría poco. Celestino, consciente de que la supervivencia de la empresa pasaba por introducir, fuera como fuera, el nailon se metió manos a la obra. Apoyado por su hijo, Celestino se desplazó a Catalunya, cuna de la industria textil, para buscar técnicos y profesionales que le asesoraron en la modernización de la fábrica el año 1954, entraba en la empresa la persona que llevaría adelante la modernización de la fábrica: Francisco Senar. A cambio, Celestino y Juan Antonio le cedieron una parte de sus participaciones dentro de la empresa. Es precisamente este año cuando la empresa dejará de ser una sociedad familiar para convertirse en una sociedad anónima con el nombre de Senar SA. Los cambios, a partir de entonces, no dejarían de sucederse.

Llega Senar, punto y aparte

Coincidiendo con la llegada de Francisco Senar, la dirección de la empresa decidió cambiar el nombre de la marca con que hasta aquel momento se habían comercializado las medias. Corría la década de los 50, hacía 10 años de la presentación del primer biquini, Christian Dior ya tenía su propio taller en Paris y Ingrid Bergman y Cary Grant ya se habían dado el beso más largo de la historia del cine en la película Encadenados.

Emperrarse en que, en un contexto como aquel, el nombre de Eugenia de Montijo seguía siendo comercial no habría tenido ningún sentido. Asi que el 16 de marzo de 1960 quedaba registrada la marca Marie Claire. Pocos años despues, la cancion de “Marie Claire, Marie Claire, un panty para cada mujer …” inundará los televisores de todo el país.

En poco tiempo, los directivos de la empresa se dieron cuenta que ceñirse sólo a la producción de medias podía resultar peligroso. La coyuntura económica española estaba cambiando y los españoles empezaban a experimentar tímidamente aquello que se llamaba la sociedad de consumo. Paralelamente, la actividad económica se reactivó y parecia que la vida empresarial volvía a fluir. Senar SA a la vista de que la fabricación de un solo producto no era suficiente, empezó a producir, a partir de 1954 combinaciones, bragas y camisones. Además, se tuvo el acierto de adquirir maquinaria que producía ropa interior sin costuras laterales, un detalle aparentemente sin importancia que, al fin, permitió que la empresa se situara en una posición ventajosa en el mercado textil nacional.

Los acertados cambios tecnológicos de la maquinaria por parte de Francisco Senar y el apoyo del personal de dirección, propiciaron la expansión de la empresa, que durante los años siguientes vivirá una serie de cambios trascendentales para ella misma y para Vilafranca. Y es que, a los 84 operarios que trabajaban en el año 1956 se les sumaron muchos otros. A la vez, se compró más maquinaria para dar alcance a la demanda del mercado. El crecimiento de la fábrica se veía coartado por su ubicación, en pleno centro de la villa. Mientras fue posible,  la empresa adquirió los terrenos que la rodeaban y después empezó a crecer en altura, contraviniendo cualquiera lógica fabril.

Páginas: 1 2 3