La música de dos compositores del prestigio de Manuel de Falla y Béla Bartók protagonizó el concierto de Santa Cecilia de la Unión Musical de Vilafranca. En la Casa de la Música a causa de las obras del Parador, un centenar de personas disfrutaron del recital con una selección de obras dirigidas por Pau Monfort y magistralmente interpretadas, a pesar de la elevada dificultad técnica, por los integrantes de la banda local.
Así se pudieron escuchar las suites de los ballets El amor brujo y El sombrero de tres picos de Falla, además de una danza de la ópera La vida breve. En cuanto al húngaro Bartók, sonaron la Suite de danzas y la suite de concierto del ballet El mandarín maravilloso. Además, los nuevos integrantes de la formación recibieron diplomas y el percusionista Sergi Albert Rabaza un detalle por sus 25 años en la banda.
Dos espíritus puros: un singular paralelismo
El uso de la música tradicional de su país para sus composiciones es uno de los rasgos comunes que une la música de Manuel de Falla y Béla Bartók. Así, por ejemplo, es de destacar la utilización del folclore andaluz por parte del gaditano (seguidillas, sevillanas, fandangos…) y el trabajo de recopilación etnomusical de Bartók llevado a cabo con el folclore húngaro y rumano. Pero además, los dos eran capaces de integrar la tradición dentro de música orquestal, ballets y óperas de una gran calidad artística. Así, por consiguiente, son dos de los referentes del que ha sido catalogado como Nacionalismo musical. La variación rítmica y la variedad de matices destacan en la música de Bartók, mientras que en la de Falla sus melodías fantasiosas, ritmos trepidantes y orquestaciones coloristas son característicos. Además, los dos tuvieron una trayectoria vital similar y acabaron en el exilio a causa de las guerras del siglo XX.




