La XXIV Mostra de Teatre Capsigrany clausura sus puertas con el favor del público

Vilafranca festival teatre capsigrany

-El festival repite el éxito de asistentes y encara su 25 aniversario

La XXIV Mostra de Teatre Capsigrany ha cerrado sus puertas este domingo después de tres jornadas de éxito entre el público asistente. La variedad de las propuestas y el palmarés de los artistas han cautivado a centenares de personas que desde el jueves se han interesado por la programación.

Los siete espectáculos arrancaron con la inauguración, en la que participó el nuevo grupo de teatro de Vilafranca representando estereotipos de personas que van al teatro y ‘Solo’, de Roi Borrallas, procedente de Barcelona. La Casa de la Cultura acogió a uno de los actores mejor situados en la escena del momento, que llegó con un espectáculo de payasos repleto de premios. Garantizó las risas desde el primer momento con su juego de máscaras y marionetas, un comienzo a la altura del público infantil congregado en este espacio.

Así comenzó una programación marcada por propuestas muy variadas llegadas desde diferentes ciudades españolas, un espacio donde se citaron propuestas adaptadas a distintos públicos, que confirmaron con su presencia la buena salud del festival. De hecho, el certamen celebrará sus bodas de plata el año que viene como un espacio más que consolidado en el que reivindicar el patrimonio artístico cultural.

En el grueso del fin de semana se citaron el espectáculo musical y gestual sin texto ‘Sense Lluna’ y ‘A la fresca’, ambos de Girona, en este último caso como la realidad cotidiana marcada por escenas cómicas. Esta edición del Capsigrany también ha dejado un espacio a la revisión de ‘El Lazarillo de Tormes’, visto desde la perspectiva actual y con música hip hop, y hasta una perspectiva circense de la conciliación laboral y familiar con ‘Lullaby’ (Granada).

La jornada de clausura dio paso, una vez más, a propuestas antagónicas. Así, Back 2 Classics, llegados desde Barcelona, abrieron el programa del domingo con bailes urbanos y carambolas sobre una cama elástica y ‘Gochos’ escenificaron su compromiso, desde Asturias, con la reparación de la memoria histórica.