Vilafranca acoge un laboratorio ciudadano para reflexionar sobre el descanso desde la creatividad y la colaboración vecinal

Descans. Laboratori ciutadĆ 
Descans. Laboratori ciutadĆ 

Vilafranca ha sido el escenario de un laboratorio ciudadano donde unos treinta participantes se han reunido para reflexionar colectivamente sobre el descanso. La actividad ha combinado la experimentación artística, la reflexión social y el trabajo comunitario en un formato de participación vecinal.

Desde la organización afirman que el laboratorio superó todas las expectativas. «Las sensaciones son extremadamente positivas» afirma Javier Soligó. «Bien es verdad que se creó una energía superxula, un espacio de mucha confianza, de debate, de compartir en generosidad y fue una cosa muy potente», continúa.

El acontecimiento no siguió una estructura cerrada ni jerÔrquica. Los participantes se repartieron en grupos para desarrollar proyectos autogestionados en torno al descanso. El objetivo de este laboratorio era empoderar la gente para emprender un proyecto, romper con el rol de espectador y demostrar que no hace falta que una entidad externa diga qué hacer.

Durante el laboratorio se llevaron a cabo cuatro proyectos creativos. El primero, una intervención artística sobre el luto, propuesto por Anne Barton, sobre el descanso después de la aceptación. Después, una ruta de descanso con paradas específicas que invitaban a hacer acciones reflexivas, como forma de reconectar con el entorno y con uno mismo; un proyecto de Maria Jesús Gil. El tercero, de Felip Cuenca i Berta Gil, sobre los refranes del descanso, que culminó con la creación de un fanzine titulado Hamacas. Y, finalmente, una salida a la fresca, propuesta por Angela Honrubia, por la noche para continuar trabajando con los otros tres proyectos.

Las actividades se llevaron a cabo en varios espacios de Vilafranca, como la biblioteca, la avenida Llosar o el barrio de Santo Roc. AdemÔs, se cerraron estas jornadas con una meditación de Irene Montoliu y la presentación del nuevo proyecto de arte sonoro sobre Marie Claire de Pau Monfort.

La iniciativa ha sido muy bien valorada por los participantes, que destacan la conexión emocional, el vínculo con el territorio y la creatividad que se encendió durante los días de trabajo. Tal como dice Soligó «la prÔctica artística o la sensibilidad simplemente necesita un espacio de confianza y de sentirte empoderada en la hora de crear». Desde la organización del laboratorio agradecen todos los participantes por la gran acogida que ha tenido el proyecto.